Es de las cosas que más se repiten entre artistas latinos: "me dijeron que tengo que meterme en BMI o ASCAP para cobrar en Estados Unidos". Casi siempre lo dice alguien con buena intención. Y casi siempre está incompleto — de una forma que puede costarte dinero.
🔁 Lo primero: ya estás cobrando allí
Las sociedades del mundo tienen convenios de reciprocidad entre ellas. La de cada país recauda lo que suena en su territorio y se lo transfiere a la sociedad donde el autor está registrado.
Con México está por escrito y lleva décadas: ASCAP y SACM se representan mutuamente desde 1983. ASCAP recauda en Estados Unidos el dinero de la ejecución pública y se lo envía a SACM para que llegue al artista. La propia SACM lo explica igual: siendo su socio, tus regalías se licencian y recaudan fuera de México a través de sus sociedades hermanas.
O sea: ese dinero existe y viaja hacia ti sin que hagas nada más. Lo que hace falta es que tus obras estén bien declaradas — con tu nombre igual en todas partes y los splits sumando 100%.
🤔 Entonces, ¿para qué afiliarse a una de allá?
Para cobrar la parte estadounidense de forma directa, sin que dé la vuelta por tu sociedad de origen. Los socios de sociedades extranjeras —SACM 🇲🇽, SADAIC 🇦🇷, SACVEN 🇻🇪, SGAE 🇪🇸 y otras— pueden elegir que BMI los represente en Estados Unidos.
Puede tener sentido si vives allá, si tu música suena sobre todo allá, o si quieres tratar directo con la PRO. Es una decisión de conveniencia. No es un requisito.
✂️ Y aquí está la trampa: el catálogo partido
Esto es lo que casi nadie te cuenta antes de firmar.
Afiliarte a una sociedad nueva NO arrastra tu catálogo anterior. Las obras que registraste antes siguen administradas por la sociedad donde las registraste. Las nuevas se van con la nueva. Y te quedas con medio catálogo en un lado y medio en otro, sin que ninguna de las dos tenga la foto completa.
Cada vez que suena una canción "de las viejas", el dinero viaja por un camino que tú ya dejaste de mirar. Y si además tu editorial se quedó en la sociedad original, el traspaso hay que coordinarlo entre las dos partes: no basta con que lo pidas tú.
· ASCAP admite membresías divididas, pero no todas las sociedades lo permiten. Pregúntaselo a la tuya antes.
· Para que ASCAP te represente en Estados Unidos, tu sociedad local tiene que mandar una solicitud por escrito. No es un formulario que rellenas tú solo.
⏳ Y no puedes deshacerlo mañana
El acuerdo estándar de BMI para autores y compositores tiene normalmente un periodo inicial de 2 años, y después se renueva solo por periodos de 2 años más. Para salir hay que avisar por escrito, y en la mayoría de los casos ese aviso tiene que llegar entre 6 y 3 meses antes de que acabe tu periodo. Revisa tu acuerdo concreto: la propia BMI avisa de que los términos pueden variar y de que algunos acuerdos antiguos tienen otra ventana (información de BMI sobre el acuerdo de afiliación). Por eso conviene decidirlo con calma y no porque alguien te lo dijo en un estudio.
🧭 Qué hacer, en orden
- 1. Comprueba que ya estás bien donde estás. Que todas tus obras estén declaradas en tu sociedad, con tu nombre escrito igual y los splits al 100%. Esto arregla más dinero que cualquier afiliación nueva.
- 2. Pregunta si tu sociedad permite doble membresía. Antes de firmar, no después.
- 3. Si decides moverte, haz la lista de tus obras y decide una por una cuál se traspasa. Sin lista no hay traspaso.
- 4. Habla con tu editorial si tienes una. El traspaso no se hace solo por tu lado.
- 5. Y no olvides el otro lado: la sociedad de tu grabación es distinta de la de tu obra. En Estados Unidos, esa parte la paga SoundExchange — y unirse es gratis.
⚠️ Lo que no te vamos a decir
No te vamos a decir si te conviene afiliarte o no: eso depende de tu catálogo, de dónde suena tu música y de qué acuerdos ya tengas firmados. Cualquiera que te dé esa respuesta sin mirar tu caso te está vendiendo humo. Lo que sí te podemos decir con seguridad es qué preguntas hacer antes de firmar, y eso es lo que acabas de leer.
